martes, 24 de agosto de 2010

VIVIENDAS ESTATALES


Son bloques de tristeza,
cemento, parques circulares,
luces eléctricas formando ojos
y ojos cerrados en su ausencia,
pitbulls, caniches, perros callejeros
y siempre desde esos ojos
el humo de inacabables cigarrillos.
Son contenedores de humildad,
proyectos empresariales,
síndromes de diógenes en miniatura,
la esencia del desarraigo, paises,
islas, manchas nervando las ciudades.
Son el regalo de los gobiernos
a las hormigas productoras y miserables,
edificios de los setenta rodeados
por las altas y relucientes sedes
de las multinacionales,
globalizadas, pactadas, diseñadas
con la pretensión de ofrecerles
a los humanos la inalcanzable silueta
de la divinidad, capitalismo, consumismo,
maldad,
maldad escupida con educadas multas,
escritas con el pérfido lenguaje
del hombre blanco. Y no obstante son
vida, flores monstruosas no por eso
menos flores, futuros jimi hendrix,
contínuos gestos de desesperado amor,
bella tristeza en vulgares decorados.
Son la humanidad casi privada
de su animalidad
cada vez mas lejos de la tierra
y paradójicamente
mas lejos de las estrellas.

4 comentarios:

carmen beltrán falces dijo...

buenísimo toño

Antonio Alfonso Alonso dijo...

Je, sigues en buena forma, tocayo... Será que te conservas en formol... O... Acaso sobrevives en una casa de protección oficial?

Sonia dijo...

Tremendo

Ynot dijo...

Deberían prohibir estas viviendas. Son deshumanizantes.

Un saludo