
Al principio fueron los monstruos,
antiguas criaturas imponentes,
monstruos con un solo ojo
o monstruos con ocho brazos,
pero no creas lector@
que los monstruos al igual
que los humanos eran malos,
vivían los monstruos
en asamblearia armonía,
arrascando barrigas ajenas
y construyendo palacios
con el único propósito de entretenerse.
Así los monstruos antes de la memoria
se dedicaban al amor y al juego
inventando números y geométricas formas,
tratando la piedra con dulzura
desconociendo la envidia o el fracaso.
Al principio fueron los monstruos
deberíamos monstruizarnos.