domingo, 13 de julio de 2008

LA MEMORIA Y LA CARNE

el atardecer sobre Sunio ha vuelto esta noche
con su sinuoso cambiante ritmo,
el oro manchado de azul
y el horizonte ardiendo han visitado mi cama,
no le agradezco no obstante nada a la memoria
tan falsa ella, privándome quizá
de una presencia mas tangible
entre mis sábanas.

3 comentarios:

carmen beltrán falces dijo...

qué sitio tan impresionante...

antonio alfaro sánchez dijo...

me quedé todo pillado cuando atardecía, es el templo de poseidón, aupa carmen!!

carmen beltrán falces dijo...

lo sé, lo sé, allí estuvimos en marzo viendo el mar...